El futuro de la economía del surf no está ligado únicamente a la explotación turística y la generación de empleo temporal en torno a las escuelas de surf. La innovación es probablemente el enfoque industrial con más posibilidades de atraer importantes inversiones a Cantabria y de crear empleos de alta cualificación. Contamos además con una ventaja estratégica frente a la competencia de otras regiones del Atlántico: el IH Cantabria.
El Instituto de Hidráulica es uno de los centros de investigación más competitivos del mundo en materia de ingeniería hidráulica y el mejor ejemplo de que la investigación y la innovación hecha en Cantabria, cuando se hace bien y cuenta con los apoyos necesarios, puede competir con cualquiera.
El IH comenzó a gestarse en uno de los muchos grupos de investigación de la Universidad de Cantabria. Pero antes de que se convirtiera en el gigante que es hoy, con más de un millar de proyectos a sus espaldas en medio centenar de países, necesitó reunir a un grupo de científicos con gran proyección en un mismo departamento. Y fue fundamental que la propia Universidad e instituciones públicas como los gobiernos de Cantabria y España creyeran en ellos y apostaran por su proyecto, dedicando fondos públicos a la construcción del Gran Tanque de Ingeniería Marítima.

Desde entonces, el IH compite de igual a igual desde Cantabria con otros centros de investigación de todo el mundo por proyectos de millones de euros. En los diez años de vida del Gran Tanque, el Instituto lleva captados más de 80 millones, lo que supone un retorno de casi 10 euros por cada uno invertido desde el Gobierno regional.
Uno de sus investigadores, el director de Transferencia Tecnológica del IH Cantabria, Francisco Royano, acudió a Líderes Cantabria para explicar por qué llaman al surf ‘la oportunidad azul’ y para abordar algunas preguntas clave: ¿Puede ser el surf una especialización inteligente para Cantabria? ¿Tiene contenido tecnológico para generar empleo cualificado? ¿Tiene un tamaño de mercado atractivo? ¿Cumple con el concepto de crecimiento sostenible? ¿Tiene apoyo institucional? ¿Y un marco legal estable? ¿Qué están haciendo otras regiones? ¿Qué puede hacer Cantabria?
La innovación como complemento al turismo surfero
Mientras la investigación en España dependa casi en exclusiva del sector público, los científicos de todo el país viven pendientes de los movimientos de la Comisión Europea. Bruselas riega de millones de euros las regiones que saben especializarse en áreas estratégicas para la UE, pero es necesario ir un paso por delante para posicionarse en esa competición por los fondos europeos.
Cantabria está integrada en el proyecto europeo RIS3 (Estrategia de Especialización Inteligente), lo que le permite competir por los FEDER (Fondo Europeo de Desarrollo Regional). Como explicaba Royano en la sesión de Líderes Cantabria, “para formar parte del grupo de regiones del RIS3 hay que definir una serie de sectores estratégicos. La ingeniería marítima es uno de ellos, pero el surf no está integrado de manera concreta como una de las estrategias de especialización inteligente de Cantabria”.

La buena noticia es que el período actual de RIS3 finaliza el año que viene y ya se está trabajando en el próximo marco estratégico, que se extenderá hasta 2030. Es decir, éste es el momento de decidir si el surf puede ser una de las estrategias de especialización inteligente para Cantabria.
La Comisión Europea ha pasado de hablar de economía azul para utilizar el concepto Crecimiento Azul: un modelo de desarrollo inteligente, sostenible e integrador en torno al mar. La OECD calcula que la facturación mundial en torno a la economía azul ronda actualmente los 1,3 trillones de euros, y su predicción es que esa cifra se haya duplicado en 2030.
No es de extrañar que la Comisión Europea repita una y otra vez que Europa no puede quedarse atrás en ese sector. Hay muchas áreas económicas en torno a la economía azul que ya están en pleno desarrollo, como astilleros, transporte, pesca, explotación de energías fósiles, etc. Pero si ahora la palabra clave se llama ‘crecimiento’ es porque el foco se ha puesto en la innovación, y Europa piensa alimentar con todos sus millones las áreas de alto contenido tecnológico en torno al mar; lo que denominan sectores emergentes.

Europa ha definido cinco áreas clave para el desarrollo del Crecimiento Azul: energías renovables, biotecnología, acuicultura, recursos minerales y turismo costero y marítimo, donde incluye el surf como una vía de generación de empleo, valor añadido, actividad económica y sostenibilidad.
Así que, si nos preguntamos si el surf puede ser una especialización inteligente para Cantabria, la respuesta es: sólo si queremos tener acceso a las ayudas económicas europeas y formar parte de un sector económico que Europa considera clave, como mínimo, en la próxima década. Si el surf cántabro quiere ser algo más que una industria turística necesita formar parte del próximo plan estratégico de especialización inteligente de Cantabria.
¿Hay espacio para la tecnología sobre las olas?
Llegados a este punto debemos preguntarnos si el surf puede contener suficiente contenido tecnológico para generar empleo cualificado. Francisco Royano explicó que el IH aplica constantemente componentes tecnológicos a toda actividad marítima: geolocalización de los recursos, seguridad en el mar, protección de especies, sensores geolocalizados, robótica… “Así que para nosotros no hay duda de que todo el ámbito marino tiene un gran contenido tecnológico”.
Veamos algunos ejemplos: uno de los proyectos europeos con mayor financiación en estos momentos, el programa Copernicus, cuenta con seis tipos de satélites y uno de ellos está dedicado a recoger datos del entorno marino, estudiar todos los factores que intervienen en el cambio climático y avanzar en la gestión de emergencias.
“Algunos de los datos que recoge, y que sirven para alimentar toda clase de investigaciones, son métricas de viento, precipitación, temperatura y oleaje, así que fijáos si está vinculado o no al mundo del surf”, señalaba Royano.
«Cantabria tiene que ser consciente de lo que tiene y elegir el Crecimiento Azul como estrategia de desarrollo. Esta región es un laboratorio perfecto para crear oportunidades»
Francisco Royano, director de Transferencia Tecnológica del IH Cantabria
En el IH utilizan contenido tecnológico en distintos sectores incluidos en la estrategia de Crecimiento Azul, como las energías renovables marinas, la vela, el salvamento, la acuicultura oceánica, el derrame de vertidos… Y otros grupos de la Universidad de Cantabria están investigando sobre otros enfoques, como fotónica, cambio climático y materiales, entre otros.
Estos son algunos de los proyectos de innovación vinculados al entorno marino que lidera la Universidad de Cantabria con fondos europeos asignados al Interreg Atlantic Area:
3dPARE, que estudia la fabricación de arrecifes artificiales a partir de materiales ecológicos y cuenta con una financiación de casi dos millones de euros.
ALICE, para la integración de infraestructuras marítimo-terrestres encargadas de servicios medioambientales como la depuración de aguas, la mejora de la calidad del aire, la mitigación del cambio climático, etc. Cuenta con otros dos millones de euros de presupuesto.
Hylantic, un proyecto centrado en el uso de hidrógeno como fuente de energía de baja emisión de CO2 y de alta eficiencia obtuvo 2,5 millones procedentes de fondos europeos.
Y hay más ejemplos de inversión en innovación en el medio marino: desde el IH se está colaborando con una empresa cántabra en la construcción de una piscina de olas artificiales.
El equilibrio entre crecimiento y sostenibilidad
El turismo deportivo trajo a España más de diez millones de visitantes en 2016: un mercado inmenso que debe ser gestionado con inteligencia para no convertirse en una avalancha. Toda apuesta de futuro en torno al surf y el medio marino implica el uso de criterios de sostenibilidad. La política europea está cada vez más sensibilizada en este aspecto y gran parte de los fondos para investigación se destinarán a garantizar el equilibrio entre el crecimiento económico, ya sea de base turística o innovadora, y la sostenibilidad medioambiental.
Dentro de España, la principal competencia para Cantabria en el aprovechamiento de ese mercado potencial procede de regiones que ya han dado pasos importantes hacia la integración de todos los sectores marítimos estratégicos, como el Cluster Marítimo de Canarias, y otras que utilizan el surf como estrategia para la generación de inversiones público-privadas, caso de Donostia Surf City.

“Yo no hago surf, así que puedo ser objetivo, pero lo que veo es que estáis envenenados con este deporte. El que es surfer lo lleva tatuado, y eso es un activo intangible que se valora muchísimo desde el mundo de la empresa”, aseguraba el director de Transferencia Tecnológica del IH.
Royano señaló algunos de esos intangibles, «como la Vaca Gigante, Somo o El Sardinero, que hay que poner en valor”. El científico del IH, especialista en transformar la investigación en innovación, cerró su intervención con una frase que invita en parte a la reflexión y en parte a la acción: “Cantabria tiene que ser consciente de lo que tiene y elegir el Crecimiento Azul como estrategia de desarrollo. Esta región es un laboratorio perfecto para crear oportunidades”.
En el próximo artículo, el gerente del Plan de Competitividad del Surf de Ribamontán al Mar, Luis Cayón, explicará lo que ha significado el surf para este municipio y analizaremos si esta iniciativa local de aprovechamiento turístico en torno a este deporte se puede replicar a escala regional.


