Biodogtor busca aliados en la lucha contra el cáncer

¿Sabías que hay perros entrenados para detectar cáncer en el aliento de una persona? ¿Y que pueden descubrirlo en el primer estadio de desarrollo de la enfermedad?

Eurocare calcula que solo un 10,7% de los pacientes que sufren cáncer de pulmón sobreviven más de 5 años. Junto con los de hígado, páncreas y esófago, son los tumores con peor pronóstico por su agresividad y por la dificultad de realizar un diagnóstico precoz. El cáncer de pulmón se localiza normalmente cuando ha llegado al tercer o cuarto estadio. Pero si los médicos intervienen en la fase inicial, gracias al diagnóstico precoz que puede realizar un perro entrenado, el tratamiento consiste en “cirugía y antibiótico, ni quimio ni radio”. Así lo resume el jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital de Valdecilla, Fernando Rivera, que dirige como investigador principal el estudio ‘Biodogtor: la huella olfativa del cáncer’, un proyecto en el que funcionarios especializados en adiestramiento canino y médicos del Instituto de Investigación Sanitaria de Valdecilla (IDIVAL) trabajan juntos y de manera altruista para mejorar la detección precoz.

El cáncer es una presencia inquietante en nuestras vidas; una enfermedad que mata a más personas cada año que pasa. En 2019, según las estimaciones de la Red Española de Registros de Cáncer, se diagnosticarán 277.234 tumores en España. 30.000 más que en 2015.

Y mientras la enfermedad gana terreno, la investigación zozobra. Hace una década, el Gobierno de España dedicó 423 millones de euros a investigación sanitaria para luchar contra el cáncer y otras enfermedades. Esa inversión ha ido fluctuando desde entonces y actualmente no supera los 300 millones.


“Nosotros nos dedicamos a detectar drogas y explosivos, pero queríamos ayudar a la sociedad con algo más”

José Luis García, especialista en adiestramiento canino de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y secretario de Biodogtor

Por más que lo intenten, médicos e investigadores no pueden ganar solos esta guerra. Así que la lucha contra el cáncer ha trascendido hace tiempo el ámbito de la sanidad pública para convertirse en una responsabilidad social. Miles de personas han tomado la iniciativa desde el ámbito privado, hasta el punto de que la investigación en España depende cada vez más del esfuerzo de asociaciones sin ánimo de lucro y de las inversiones de la industria farmacéutica. Todo ello a pesar de que el primer informe sobre Investigación en Cáncer en España concluye que duplicar la inversión en investigación elevaría la supervivencia hasta el 70%. Actualmente está en el 53%.

En este contexto de máxima complejidad nace Biodogtor, un proyecto cántabro dirigido por voluntarios y apoyado económicamente por asociaciones y microinversores particulares.

¿Cuál es su objetivo?

El doctor Ignacio Durán, adjunto del Servicio de Oncología de Valdecilla, y José Luis García, adiestrador canino de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, participaron el 25 de abril en Líderes Cantabria para explicar los objetivos de Biodogtor.

Más de 75 estudios preliminares y publicaciones científicas defienden la capacidad olfativa de los perros para detectar el cáncer. Pero es un método que no está regulado, ni mucho menos implantado, en entornos hospitalarios.

Algunos guías caninos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Cantabria, conocedores del potencial de sus perros, decidieron contactar con los oncólogos del IDIVAL para aportar su granito de arena a la lucha contra el cáncer. “Nosotros nos dedicamos a detectar drogas y explosivos, pero queríamos ayudar a la sociedad con algo más”, explicaba el adiestrador José Luis García a los participantes en Líderes Cantabria. Un perro huele entre 10 y 100.000 veces más que un ser humano, así que se pusieron a trabajar con los médicos para intentar demostrar su eficacia en la detección de los cánceres de pulmón y de colón a partir de muestras de aire expirada.

“Hay varias maneras de atacar al cáncer antes de que se desarrolle”, detallaba el oncólogo Ignacio Durán. “Está la prevención primaria: no fumar, moderar el consumo de alcohol, la exposición al sol… Y está la prevención secundaria, que es la que abordamos esta noche: diagnosticar el cáncer cuando está en un estadio precoz, cuando todavía no da síntomas. Es ahí donde podemos aprovechar la capacidad olfativa de los perros para detectar sustancias que producen nuestros tumores, unas proteínas concretamente, que eliminamos por el aliento. Ese es el principio sobre el que se fundamenta este proyecto”.


“Detectar el tumor cuando todavía no hay síntomas es la clave. Si nosotros llegamos a tiempo, creedme, las posibilidades de supervivencia son altas”

Ignacio Durán, oncólogo adjunto en el Hospital de Valdecilla

Así que uno de los primeros retos a los que se enfrentó el equipo de Biodogtor fue conseguir un recipiente apto para envasar las muestras de aire espirado. Estos dispositivos fueron encargados a medida a un laboratorio para que, además de captar los compuestos orgánicos volátiles del aliento fueran fáciles de transportar y de conservar a temperatura ambiente. Una inversión que se llevó gran parte de los fondos de Biodogtor.

El ala médica del proyecto se dedicó después a recoger muestras, unas 300, entre personas con cáncer y otras sanas o con patologías respiratorias y de digestivo. Así pueden aplicar el método doble ciego, que pone a prueba a los perros con muestras distintas: con cáncer, con patologías similares y sanas.

Ignacio Durán, oncólogo de Valdecilla y miembro de Biodogtor.

Mientras tanto, el ala de adiestramiento canino, en el que se incluye la veterinaria Nuria González, presidenta de Biodogtor, testaba las habilidades olfativas de 125 perros presentados por familias cántabras hasta quedarse con 15, que serán los que tengan el reto de demostrar la infalibilidad de sus capacidades para detectar la huella del cáncer.

¿Dónde puede marcar la diferencia?

“Uno de cada dos varones y una de cada tres mujeres vamos a tener cáncer a lo largo de nuestra vida. Si vivimos hasta los ochenta años, estas son las probabilidades”, explicaba sin miramientos el doctor Durán. “Pero el cáncer no es una sentencia de muerte. Hay luz al final del túnel y está descendiendo la mortalidad. Los servicios de Oncología están desbordados, pero es porque nuestros pacientes cada vez viven más y cada vez curamos a más pacientes”.

Una realidad complicada en la que Biodogtor puede significar la diferencia entre la vida y la muerte para muchos de estos pacientes. “Detectar el tumor cuando todavía no hay síntomas es la clave. Si nosotros llegamos a tiempo, creedme, las posibilidades de supervivencia son altas. Los pacientes de cáncer de colon detectado de manera precoz, el 90% están vivos a los cinco años. En el cáncer de mama ese porcentaje se aproxima al 100%”, asegura el oncólogo de Valdecilla.

“Tenemos que confirmar que los perros con los que trabajamos diferencian perfectamente el aliento de una persona sana y el de un paciente con cáncer. Y luego nuestro objetivo es complementar a las estrategias de cribado que ya existen. En algunos casos podremos reemplazar a otros métodos y en otros casos lo que haremos es sumar”, resume el doctor Durán.

Los perros han comenzado a trabajar con dos tipos de cáncer, el de colon y el de pulmón. Para este último no hay un programa de cribado realmente definido e implementado. Hay propuestas para hacer un TAC de baja radiación a personas que han fumado más de equis años, pero la detección con perros sería un método totalmente novedoso.

En la prevención del cáncer de colon, los perros serían el complemento ideal de la colonoscopia, que a veces detecta lesiones que no son cancerosas pero que después de unos años pueden llegar a serlo. “Y estamos empezando a trabajar con el cáncer de vejiga y de próstata porque en ellos también se eliminan proteínas tumorales por el aliento. Las aplicaciones son muchas. Estamos en el primer escalón y la escalera es casi infinita”, afirma Durán.

¿Cómo se financia?

El proyecto ha salido adelante con ayudas privadas. Luchamos por la Vida y Asistencia Veterinaria Asís se implicaron desde el primer día. Y se han ido sumando aportaciones de Clínica Bahía, Mascota Sana, La Machina Teatro, Indefor y Bayer. El Rotary Club de Santander organizó un evento solidario para recaudar fondos y hay un crowdfunding abierto en la plataforma Kukumiku donde se han conseguido 290 euros de los 18.440 que necesitan para seguir adelante con el proyecto.

La Junta Vecinal de Orejo (Marina de Cudeyo) les ha cedido un local donde podrán entrenar a los perros. “Necesitamos una furgoneta para recoger a los animales de sus casas y llevarlos a entrenar. Ahora mismo es lo que nos está frenando”, lamentaba el adiestrador José Luis García.

Así avanza este proyecto solidario, a base del trabajo altruista de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, médicos, enfermeras y otros voluntarios, con fondos aportados por ciudadanos particulares y con ayuda de una única institución pública, la Junta Vecinal de Orejo. Desde Líderes Cantabria trabajaremos para dar visibilidad a Biodogtor y seguiremos contando sus progresos. Si quieres hacer una aportación al proyecto, aquí tienes el enlace al crowdfunding y a la sección de donaciones de su web.

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