El reto de la transformación digital en Cantabria

25 de marzo de 2020

Emprendedores y visionarios de todo el mundo compiten por descubrir la siguiente maravilla tecnológica. La informática y las telecomunicaciones han abierto las puertas a nuevos mundos como el ‘internet de las cosas’ (IoT), la inteligencia artificial, el ‘big data’, la robótica o la realidad virtual (VR). Todo un espectáculo de ingenio e innovación que ha convertido la ciencia ficción en realidad. ¿Estamos preparados para adaptarnos a ese nuevo universo de aparatos que hablan y coches que se conducen solos?

Una veintena de expertos en tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y una veintena de profesionales de otros sectores participaron en la sesión de marzo de Líderes Cantabria para analizar cómo afronta nuestra región la transformación digital. No se trataba de hablar de las últimas tendencias en Silicon Valley, sino de los retos y las oportunidades que impactan directamente sobre la productividad y el crecimiento económico de Cantabria.

Industria y transformación digital

La industria regional vive un momento difícil. A los recortes de plantilla e incluso cierres de fábricas se ha sumado la crisis sanitaria provocada por el Covid-19. El 4 de marzo, unos días antes de que se desatara la pandemia, el presidente de los empresarios cántabros, Enrique Conde, participaba en Líderes Cantabria y hablaba del reto de la transformación digital en ese sector industrial que tan necesitado estaba ya de nuevos estímulos e inversiones en innovación. «Hay empresas que van muy bien en esta región y hay que apoyarlas en aspectos como la digitalización para que el proceso de transformación no afecte a sus negocios o, mejor aún, que les afecte positivamente», explicaba Conde, que en estos momentos capitanea a una patronal inmersa en el desarrollo del plan estratégico Cantabria 2030, diseñado por la CEOE-Cepyme.

«El Plan 2030 es un plan para Cantabria en el que están participando empresarios, gente de la Universidad, de las administraciones», precisaba Enrique Conde. «Ahora mismo tenemos a 120 personas colaborando de manera altruista. Uno de los cuatro grupos de trabajo de Cantabria 2030 se ocupa de la innovación, y dentro hay varios grupos de trabajo centrados en la digitalización».

En este documento están las líneas de crecimiento que debería seguir Cantabria para consolidar sus fortalezas y posicionarse de manera estratégica en los escenarios de futuro. Sólo en lo que se refiere a transformación digital, el documento señala varias debilidades y oportunidades.

Debilidades detectadas en el DAFO de Cantabria 2030:

  • Bajo nivel de digitalización de las empresas.
  • Bajo compromiso del tejido empresarial en relación a la formación permanente de sus trabajadores.
  • Brecha digital en materia de telecomunicaciones entre la zona costera y valles interiores.
  • Escasez de profesionales con alto conocimiento técnico, digital y/o lingüístico.

Oportunidades:

  • Ciudad de Santander como referente en Smart.
  • Mejora de infraestructuras de red (extensión de la banda ancha) para garantizar el equilibrio territorial y el desarrollo del medio rural.

El sector de las tecnologías de la información y comunicación, que estuvo representado en la sesión de Líderes Cantabria por varias de las empresas TIC más relevantes de Cantabria, agrupadas en Ascentic, será uno de los actores principales en el desarrollo de nuestra industria. Al menos así lo refleja el Plan Cantabria 2030, que identifica los siguientes retos para los profesionales de las TIC:

  • Liderar el proceso de aceleración hacia la economía digital, asumiendo un rol relevante en el avance hacia la Industria 4.0.
  • Aumentar la capacidad productiva de las empresas a través de profesionales con titulación superior especialmente dirigida al ámbito TIC. (Todas las previsiones se muestran de acuerdo en que este sector será uno de los grandes catalizadores en la creación de empleo).
  • Impulsar un ecosistema digital robusto que contemple la visión académica, el emprendimiento, la investigación e innovación en el ámbito digital y la transferencia de resultados de los centros de investigación y parques tecnológicos a las empresas.
  • Apoyar al sector público en su proceso de transformación hacia una Administración digital innovadora.
  • Desarrollar normativa que regule los diferentes aspectos que afectan al sector como la protección de datos, la fiscalidad digital o los cánones digitales.
  • Alinear la actividad del sector TIC con otras ramas de actividad vinculadas, como es el caso de la industria de contenidos digitales que serán demandados en todos los ámbitos tanto económicos como sociales.
  • Minimizar la desconexión digital en el ámbito rural, en favor del equilibrio territorial.

Digitalización en el entorno rural

El último reto señalado entre los identificados en el Plan Cantabria 2030, la desconexión digital en el ámbito rural, fue uno de los temas que se abordaron en la última sesión de Líderes Cantabria. El fenómeno de la ‘España vaciada’, que afecta a muchos municipios de Cantabria, tiene en la transformación digital una de sus mejores alternativas para fijar población al medio rural, pero no hay digitalización posible sin acceso a una conexión de internet de alta velocidad. Así que preguntamos a Fernando Gaspar, CEO de Netcan Technologies, por su experiencia en la extensión de la banda ancha en zonas desconectadas de Cantabria.

«Cuando llevamos la banda ancha a Valderredible, la gente nos decía: Mi niño hoy puede hacer la tarea del colegio sin tener que coger el móvil de su padre y ponerse en un punto concreto donde hubiera cobertura», explicaba Fernando Gaspar a todos los asistentes a la sesión sobre digitalización. Experiencias que animan a continuar con la tarea porque todavía queda mucho trabajo por delante para que los municipios más aislados de Cantabria puedan acceder a los mismos servicios digitales que disfrutamos el resto de cántabros. «Vamos a poner banda ancha en el 20-25% del territorio de Cantabria, donde vive entre un 8% y un 12% de la población», explicaba Gaspar.

«Cuando llevamos la banda ancha a Valderredible, la gente nos decía: Mi niño hoy puede hacer la tarea del colegio sin tener que coger el móvil de su padre y ponerse en un punto concreto donde hubiera cobertura»,

Fernando Gaspar, CEO de Netcan Technologies
Jorge Albánez (CEO de Cybercloud), Fernando Gaspar (CEO de Netcan Technologies) y Teresa Díez (periodista de Onda Cero). © Mela Revuelta.

El equilibrio territorial es el décimo objetivo del Plan Cantabria 2030: Contribuir a frenar la despoblación del medio rural. Un objetivo que quieren abordar de tres maneras:

  • Colaboración con la Red Cántabra de Desarrollo Rural y empresarios del medio rural en identificar las prioridades de actuación (vivienda, oferta de servicios públicos, etc.) y poner en marcha proyectos colaborativos.
  • Incorporación a la Estrategia Conecta Cantabria para apoyar la implantación de la banda ancha en todo el territorio.
  • Desarrollo de la cadena de valor agroalimentaria.

Ciudades inteligentes

Un ejemplo de buenas prácticas en transformación digital es el que iniciaron en 2009 los investigadores del Grupo de Ingeniería Telemática (GIT) de la Universidad de Cantabria y que terminaría convirtiéndose en Smart Santander. Un proyecto en el que han colaborado la Universidad de Cantabria, el Ayuntamiento de Santander, el Gobierno de Cantabria y decenas de empresas. El catedrático Luis Muñoz, director del GIT, aportó su experiencia en la sesión de Líderes Cantabria, donde explicó que todo surgió «en un Congreso celebrado en 2009».

En aquel encuentro se preguntaron cómo podían hacer que la infraestructuras de experimentación se acercaran a la ciudadanía. «Pensamos que la forma más razonable de hacerlo era a través de las ciudades, que es donde tenemos mayores densidades de población». En este caso, los científicos recibieron el apoyo de las administraciones públicas (el Ayuntamiento de Santander) y de empresas privadas (Telefónica I+D), y toda la ciudad se convirtió en un laboratorio digital.

«Llenamos la ciudad de sensores», explicaba, junto a Luis Muñoz, una de las investigadoras que le acompañaron en esta aventura, Verónica Gutiérrez. «Comenzamos instalando sensores en fachadas, farolas… El segundo año en vehículos, autobuses, taxis… Empezamos a desarrollar aplicaciones y Smart Santander terminó siendo la semilla de otros 26 proyectos de investigación europeos e internacionales. A través de este proyecto, el Ayuntamiento de Santander ha colaborado con más de 325 instituciones».

Verónica Gutiérrez, investigadora del proyecto Smart Santander. © Mela Revuelta.

Mientras el proyecto puramente investigador avanzaba y se convertía en una referencia a nivel internacional, la ciudad comenzaba una transformación digital hacia unos objetivos muy claros: «La ciudad apostó por incorporar la tecnología para mejorar la eficiencia de los servicios públicos. En 2013 comenzaron a incluir requerimientos tecnológicos que mejoraran la eficiencia en las licitaciones públicas de servicios y se consiguieron ahorros energéticos de más del 65%», precisaba Verónica Gutiérrez.

Smart Santander sigue activo a través de una plataforma que permite gestionar los servicios de la ciudad de manera coordinada. También hay un proyecto en marcha, Santander Smart Citizen, que busca mejorar los servicios que se ofrecen directamente al ciudadano.

Un negocio familiar en apuros

Entre las más de 40 personas que participaron en la sesión estaban los directivos de varias de las empresas más importantes del sector TIC en Cantabria: Netcan, Arcanos, TST, CyberCloud, CIC, Binary Box, Semicrol, Newdomotec… Una fuente de sabiduría y experiencia que pusimos a prueba, junto al resto de participantes, en una dinámica de trabajo en grupo dirigida a diseñar una estrategia digital para un negocio familiar en apuros.

La industria tiene una importancia capital para el futuro de Cantabria y su evolución digital es motivo de preocupación para todos. Pero al mismo tiempo hay miles de pequeños negocios familiares que afrontan en solitario el reto de la digitalización. Por eso queríamos ponernos en su lugar, entender sus problemas y plantear algunas soluciones que puedan guiar a esos pequeños empresarios de toda Cantabria a tomar algunas decisiones estratégicas.

© Mela Revuelta.

Así que planteamos el siguiente juego a las participantes, repartidos estratégicamente en cinco mesas de trabajo: «Os acaba de contratar una empresa familiar que cuenta con varios locales de venta al público y acumula más de 30 años de experiencia en venta física, pero ha detectado varios problemas y no tiene claro cómo resolverlos»:

  • La competencia ya no está sólo en la calle de al lado, ahora muchos de sus clientes compran también en negocios online.
  • Su marca sólo es conocida en los barrios donde tiene tienda física.
  • El registro y la gestión de los stocks, los recursos humanos, los precios y los márgenes están en formato digital, pero no utiliza ninguna herramienta para aprovechar esos datos ni mejorar la eficiencia en la gestión del negocio.

Cada mesa debía elegir un sector de negocio entre varias opciones y trabajar en equipo para diseñar una estrategia que permitiera a esa empresa familiar resolver los problemas detectados. En el siguiente vídeo vemos al empresario Vicente Alciturri, gerente de Semicrol, y a las artistas Claudia Iza y Elena Gómez presentando la estrategia diseñada por su mesa de trabajo.

Y en el siguiente vídeo, David González, director general de Mademan Group y gerente de Cervezas Colegiata, presenta las ideas de su mesa de trabajo para mejorar la eficiencia de una empresa familiar a través de la digitalización.

Música y corazón

'El corazón de un líder', por Elena Gómez.
‘El corazón de un líder’, por Elena Gómez.

La ilustradora Elena Gómez fue la autora de ‘El corazón de un líder’, donde transmite su visión de este concepto que sirve como hilo conductor para el proyecto artístico ‘Yo creo’, en el que participan artistas de distintas disciplinas invitados a cada una de las sesiones de Líderes Cantabria.

También la música es protagonista de cada encuentro en La nave Q late. Esta vez invitamos a la directora de la escuela de flamenco Esencia, la bailaora Lucía Serrano, que estuvo acompañada de José Hernández al cante, Tony León al toque y Dani Peña en la percusión. Su actuación, en el marco de una sesión enfocada a las nuevas tecnologías, recordó a todos los presentes que hay sentimientos que no se pueden digitalizar. El flamenco, un arte capaz de encogernos el corazón en un segundo, es uno de esos misterios que se mantiene puro a lo largo de los años, impasible ante el avance de la tecnología.

Las más de 40 personas que participaron en la sesión de marzo de Líderes Cantabria contenían el aliento mientras Lucía Serrano cantaba con los tacones y convertía La nave Q late en un tablao flamenco.

Compartir:

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn

Otros eventos

Líderes Impulsa

¿Quieres participar en una sesión?

Participar